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lunes, 4 de noviembre de 2013

Editar las fotografías de otra persona.

Cuando se desarrolla un flujo de trabajo editando nuestras fotografías, nos parece que puede ser interesante (y tal vez lucrativo) editar las fotografías de otra persona. Sin embargo hay ciertos aspectos que se deben considerar si están pensando en incursionar en ese “oscuro” mundo.

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Aspectos que van desde la visión individual de cada persona, hasta el equipo en el cual revisan el trabajo ambos fotógrafos….
 

Etapa de prueba.

Desde luego lo mas difícil de lograr es que otro fotógrafo confié en ustedes y les entregue sus fotografías para que tengan acceso a su trabajo, ya sean fotografías RAW o en JPG. Una vez que el fotógrafo ha confiado en nosotros y ha decidido trabajar con nosotros entraremos en la etapa de prueba.

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Sin embargo no podemos considerar que el dar este paso significa que ustedes serán su editor de cabecera, simplemente estarán entrando en una etapa de prueba. Esta es la etapa más difícil, ya que cada quien es muy susceptible a cómo ven los demás su propia visión.
 

Que podemos hacer para conservar al cliente?

Esta es la etapa más delicada del proceso, entraremos en contacto con la visión de otro fotógrafo, tendremos que aprender a editar las imágenes según su estilo; nuestro estilo no importa, cuando estemos editando las fotografías de otro tendremos que aprender a verlas con sus ojos.

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Créanme que independiente del carácter y de la forma de ser de cada uno o de la relación “laboral” en la cual el fotógrafo nos ve como su empleado, apartando todo eso, lo más importante es lograr un trabajo que sea de su agrado y que parezca que fue editado por él.
 

Los 10 reglas básicas.

Según mi propia experiencia hay al menos 10 reglas que debemos recordar y que podrían incluso ser mandamientos que no debemos violar.

Regla numero 1: No es nuestro trabajo.
En todo momento debemos recordar que no es nuestro trabajo. No vamos a decirle como debe hacerlo o como se vería mejor, simplemente debemos ayudarlo a que obtener la fotografía que él desea lograr, con su visión y su estilo. Por ningún motivo publiques esas fotografías como tuyas, ni guardes una copia.

Regla numero 2: aprender a ver como él, antes de empezar.
Para poder involucrarnos en el trabajo de otro, lo primero que debemos hacer es ver su trabajo ya editado, si es posible organicen una reunión en la cual puedan ver como lo hace, preguntarle por que hizo esto o aquello, traten de descubrir los por “ques” de lo que hace. Debemos asegurarnos que hemos logrado comprender lo que quiere.

Regla numero 3: No es un favor!.
Desde luego a todos los fotógrafos nos gusta oír palabras de alabanza, nos gusta que nos digan que la imagen esta increíble y que somos unos artistas. Como fotógrafos sabemos que hay fotografías que no se logran, o que en un descuido se pierde el foco, o la exposición es incorrecta; ese tipo de detalles deben obviarlos. Sin embargo no es sano para la relación editor-fotógrafo callarse sobre problemas recurrentes o muy evidentes en sus fotografías. Deben decirle amablemente que es lo que han detectado.

Regla Número 4: Tampoco seas arrogante.
Así como no es bueno ser condescendiente con tu cliente alabando todo su trabajo, tampoco es sano para la relación si nos colocamos sobre el nivel de nuestro cliente y le señalamos hasta el más mínimo detalle. Si descubres algún problema recurrente, platícalo con él, pregúntale que paso, pregúntale si está consciente de ese problema, etc. Recuerda que son un equipo.

Regla numero 5: No des soluciones, limítate a señalar el problema.
Cuando detectes un problema limítate a indicárselo al fotógrafo, pídele su opinión al respecto, pregúntale como debes proceder y apégate a su dirección. Si tratas de darle una solución, estarías interviniendo en su visión, nuestro trabajo como editores de imágenes digitales es lograr que la imagen luzca lo mejor posible según la visión de quien la creo. El nos dice como, nosotros lo llevamos a cabo.

Regla numero 6: Si no te gusta algo, identifica el motivo y comunícaselo al fotógrafo.
En cierto momento te toparas con alguna fotografía que el fotógrafo considera muy valiosa y que te la ha encargado sobre medida; cuando la observas concluyes que no se trata de una imagen importante (según tu punto de vista) en estos casos debes tratar de encontrar el motivo que te hace pensar que la imagen no es valiosa, no trates de “corregirla”, identifica tu inconformidad con la imagen y coméntala con el fotógrafo; al final del día debe quedar como él te indique.

Regla Numero 7: Asegúrate que la relación funcione.
La fotografía es un arte expresivo, por consiguiente cada quien tiene su propia visión sobre cómo debe quedar la imagen, no te cierres. Si te cierras, impedirás que tu mente pueda ver lo que el fotógrafo ve. Tu trabajo consiste en lograr que la visión del fotógrafo luzca apropiada a sus ojos. Si tienes esto en mente será más fácil conservar al cliente.

Regla numero 8: No sobre satures a tu cliente con observaciones.
Es indiscutible que nos toparemos con infinidad de situaciones en cada proyecto que nos encarguen, se presentaran situaciones que no se habían presentado, trata de solucionarlo según la visión del fotógrafo, si puedes llevar un registro de esas imágenes para comentárselo al entregárselas, es mejor en una sola reunión hacer todas las preguntas que estarlo llamando para comentar cada fotografía. Si te contrato es que desea que soluciones esos detalles, no que le quietes el tiempo.

Regla numero 9: Aun que seas el editor no siempre tendrás la razón sobre edición.
Como ya les he comentado en innumerables ocasiones, cada quien tiene su propia visión, lo que se traduce en gustos personales, por ejemplo: colores, contrastes, luces, sombras, efectos, etc. Si el fotógrafo solicita algún cambio sobre el trabajo concluido y entregado, evita enfrascarte en una discusión sobre la forma correcta, limítate a realizar el ajuste, para que el pueda verlo como él desea.

Regla numero 10: Actitud.
Como editor de imágenes tienes la responsabilidad de mejorar lo que llegue a ti. Tu actitud siempre debe ser positiva, abierta, sincera y dispuesta a escuchar lo que el cliente tenga que decir. No te corresponde decirle lo que crees sobre su trabajo, tu trabajo debe ayudarlo a obtener un mejor resultado. Si el consigue nuevos clientes por tu participación en la edición, entonces tu tendrás más trabajo a futuro.
 

Comentario final.

Retocar imágenes consiste en mejorar la calidad de la imagen. Tratar de sacar a relucir lo mejor de la imagen. Si son tus fotografías puedes dar rienda suelta a la creatividad, pero si no lo son, entonces debes emular el estilo de edición de otro fotógrafo.

Lograr que las fotografías de otro fotógrafo luzcan tal y como él las visualizo es un proceso lento, pero en el cual aprenderemos mucho, en todos los sentidos…

Suerte.