Los preset son de esas cosas que causan polémica, algunos los aman y no pueden vivir sin ellos y otros creen que no sirven para nada. Lo cierto es que la idea detrás de un preset es realmente una maravilla, representa ahorro de tiempo y la posibilidad de aplicar toda la experiencia de quien lo haya creado en un solo clic.
Las compañías que los crean nos quieren vender la idea que al hacer clic en un preset nuestras fotografías, resultara tal y como las que ellos usan para ejemplificar el resultado. Lo cierto es que no es tan fácil como nos hacen creer, pero tampoco está tan mal la idea. Les interesa? Continúen leyendo…